Fabiola Ansieta, psicopedagoga, nos aconseja sobre cómo enseñar malabares a los niños y nos cuenta los beneficios del aprendizaje de esta nueva afición.

Enseñar y aprender el arte del malabarismo es absolutamente posible y más sencillo de lo que en realidad parece si la actividad la presentamos correctamente a nuestros niños creando para ellos un ambiente adecuado. No sólo será un ejercicio que promueva el deporte al aire libre y la actividad física segura, sino que además, será sano para padres e hijos/as y fortalecerá los lazos de unión y convivencia entre ellos.

Antes de comenzar es muy importante explicar algunos conceptos que están estrechamente relacionados con la enseñanza de los malabares. Estos conceptos son necesarios porque aportan conocimiento y nos servirán como guía para lograr nuestros objetivos correctamente.

Aprendiendo paso a paso malabares. / Vincent GroenhuisAprendiendo paso a paso malabares. / Vincent Groenhuis

Cuántas veces te has preguntado: ¿Cómo he de enseñar malabares, si yo no sé?, ¿Por qué quiero que mi hijo/a aprenda malabares?, ¿Cómo le explico a mi hijo/a que debe ser tolerante y aprender a vencer la frustración que traerá este nuevo aprendizaje?, ¿Estará realmente preparado para esto?, ¿Cómo estímulo y desarrollo sus habilidades?

La respuesta a todos estos cuestionamientos está en “Tener siempre grandes dosis de autoestima y aumentar la confianza y seguridad en uno mismo”. No tengas miedo a lo que no conoces, no temas al posible fracaso que puede venir, sólo debes atreverte y mantener firmes tus convicciones. Recuerda siempre que el fracaso forma parte del éxito y sin errores no puedes aprender. Este aprendizaje no puedes lograrlo si no conoces tus debilidades y fortalezas desde el interior.

El siguiente paso a seguir es saber que «el malabarismo es un juego que tiene una técnica de ejecución. Al manipularlo se realizan diversos tipos de movimientos y no es para nada difícil si le dedicamos tiempo y practica”, y eso se consigue a través del tiempo. Todas las personas pueden aprender y enseñar malabares, sólo debes decidirte a practicarlo.

El malabarismo es una actividad física entretenida; muy alegre, lúdica y divertida; y sobre todo relajante. Es muy útil para controlar la postura y coordinación de ambas manos; de tal forma que si alguna vez has visto esta actividad en acción ya sea en circos, teatros, calles, eventos u otros espectáculos; entonces, habrás dado el primer paso.

Innumerables son las opciones para desarrollar este arte o bien complementar tus conocimientos actuales. No es difícil encontrar libros, CDs y DVDs para aprender malabares. Por supuesto, también podrás adquirir los elementos necesarios para dar comienzo a esta destreza. Una vez investigado e informado sobre el tema, estarás en condiciones de ensayar, perfeccionar y explicar a tus hijos los malabares.

Libro diábolo

Pero, ¿Por qué enseñar malabares a nuestros hijos/as? Cuando nuestros niños no logran alcanzar las habilidades motrices acordes a su edad evolutiva y cronológica pueden tener un retraso o desorden motriz. Ésto puede ocurrir de forma espontánea o tener una causa que puede ser genética (retrasos cognitivos, autismo…); o tener relación con las condiciones que se vivieron alrededor del parto, entre otras. Todo ello puede influir en los dos tipos de habilidades motrices del desarrollo: la “Motricidad Fina» y la «Motricidad Gruesa”.

Al finalizar la etapa preescolar, nuestros hijos/as deben alcanzar en sus habilidades un grado de madurez que les permita comenzar a trabajar y adecuar nuevas capacidades. Ambas motricidades son relevantes en el desarrollo, unas son más complejas que otras, pero absolutamente necesarias para las actividades cotidianas de la vida diaria como comer, dibujar, pintar, escribir, recortar, leer cuentos, coger cosas, controlar la coordinación de las manos, etc.

Al mismo tiempo, si las condiciones físicas como saltar y correr no se desarrolladan correctamente, también pueden verse afectadas. Debemos estar pendientes y atentos ante cualquier dificultad que visualicemos para detectarla y tratarla a tiempo.

En todo momento podemos contribuir a que los niños/as alcancen el desarrollo de ambas motricidades, dando marcha en todo momento a todas sus destrezas y motivándolos a explorarlas y exhibirlas a través de diferentes tipos de juegos. Los malabares son ideales para ejercitar y potenciar las habilidades.

Creando afición a los malabares. / Vincent GroenhuisCreando afición a los malabares. / Vincent Groenhuis

Le ayudaremos a practicar constantemente para mejorar su aprendizaje físico, social y psicológico; cualquier demostración casi perfecta no debe sorprendernos, es sólo consecuencia del dominio y control de las repetidas actividades realizadas por el niño/a, por ejemplo: la flexibilidad en los movimientos y la habilidad para realizar lanzamientos armonizados con pelotas.

En el ámbito escolar los niños/a ponen a prueba todas sus habilidades motrices finas y gruesas, siendo capaces de cumplir con todas las exigencias y tareas diarias. Los más pequeños empiezan a descubrir y aprender a usar estas habilidades. Lo ideal es que los motivemos a potenciar todos sus talentos y capacidades. La mayoría de las veces superarán todas nuestras expectativas porque el tiempo dedicado, la atención y estimulación entregada por parte nuestra será de calidad.

Los factores externos y ambientales, el socializar con sus padres, o la estimulación que reciben de todo el núcleo familiar es un apoyo incondicional y una excelente manera de reforzarlos positivamente. Es importante destacar que a medida que progresan en sus edades aprenderán y dominarán éstas y otras actividades motrices. Jugar con malabares les ayudará a controlar esos impulsos exagerados, podrán relajarse logrando bajar los niveles de ansiedad y además fortalecerán su mundo creativo.

Entonces, podemos decir con propiedad que “enseñar malabares a nuestros hijos es absolutamente recomendable”. Son increíbles las múltiples ventajas y beneficios que aporta significativamente al desarrollo de las habilidades. Es un juego exterior maravilloso que refuerza y desarrolla destrezas. Es muy entretenido, permite socializar y compartir, potencia la seguridad y la autoestima, y entrena la coordinación de movimientos.

Malabares con niños. / Vincent GroenhuisMalabares con niños. / Vincent Groenhuis

La clave para tener éxito es practicarlo junto a tu hijo/a. Así, ambos aprenderéis y os fortaleceréis. Has de enseñar siempre de una manera lúdica y divertida; y por supuesto debes permitir que el ejercicio se lleve a cabo con plena libertad y usando refuerzos positivos, teniendo en cuenta que equivocarse forma parte del proceso de aprendizaje, siendo un escalón necesario para obtener triunfos.

Deberás prepararte para responder de forma adecuada ante impulsos, arrebatos y frustraciones futuras que tu hijo/a pueda mostrar al no lograr los resultados esperados. Debes explicarle que no siempre se pueden satisfacer las necesidades y deseos. Esto quiere decir que si el niño/a practica y no logra dominar los lanzamientos ni controlar sus movimientos, no tiene por qué reaccionar con llantos, rabietas o desanimarse.

Por el contrario, debemos motivarlo en todo momento a continuar, corregir lo que estamos haciendo y reforzar todos los pasos ejecutados pero de manera positiva, elogiando sus logros y capacidades. Podemos utilizar frases para aumentar su autoestima y animarlo que le ayudarán a insistir y no dejar las cosas inconclusas: ¡muy bien, inténtalo de nuevo!, ¡vamos, que puedes lograrlo!, ¡casi lo has conseguido!, mírame ¡yo también me equívoco, pero lo intento otra vez!, ¡vamos a practicar juntos!, ¡no podemos rendirnos!

Esta manera de alentar es parte del proceso de enseñanza. Estás contribuyendo a potenciar su capacidad de concentración y auto control. Además, te sentirás más cerca de tu hijo/a aprovechando al máximo el tiempo buscando materiales adicionales e incluso a la hora de comprar los diferentes productos. Ambos podréis discutir sobre cómo crear nuevas estrategias para lograrlo.

Lo ideal es usar pelotas, diábolos, cariocas o platos chinos para comenzar la primera actividad; luego podréis experimentar con otros elementos como mazas, aros, sombreros, pañuelos, o muchos otros. Puedes amenizar el ambiente con música y marcar los ritmos en voz alta.

Jóvenes aficionados a los malabares. / Vincent GroenhuisJóvenes aficionados a los malabares. / Vincent Groenhuis

Recuerda que lo más importante de enseñar, es mostrar todos los pasos del proceso claramente y repitiendo una y otra vez, todas las veces que sean necesarias. Sólo así podrás asegurar un aprendizaje significativo y de calidad, donde el niño/a podrá comprender que sólo con dedicación, constancia y perseverancia logrará el premio a su esfuerzo; y seguramente se convertirá en un gran malabarista.

Gracias Fabiola por tus consejos. Gracias también a Vincent Groenhuis por tus estupendas fotografías.

Colaboradora Fabiola Ansieta

Fabiola Ansieta nació en Santiago de Chile, es licenciada en Programación de Aplicaciones Informáticas y Educación Infantil. Actualmente realiza estudios de Psicología Clínica en la Universidad UAI.

Colabora en la creación, edición y redacción de artículos enfocados a temáticas de ocio y entretenimiento para diferentes plataformas en Chile y Europa.

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